¿POR QUÉ DEJAMOS DE DIBUJAR CUANDO CRECEMOS?

 Fotografía:    Alice Achterhof   en   Unsplash

Fotografía: Alice Achterhof en Unsplash

Por Gudrun

 

Como ya mencionamos en el artículo pasado Dibujo en la infancia y su papel en Primeros Auxilios Psicológicos, dibujar es una forma de expresión primitiva natural que nos permite la comprensión de lo que nos rodea, así como situaciones cotidianas y también críticas.

Si es tan importante, ¿por qué cuando crecemos dejamos de dibujar?

Mucho tiene que ver nuestro entorno. Al saber expresarnos oralmente y por escrito, la importancia de la expresión dibujada se ve disminuida a una actividad de recreación.

Anteriormente cuando nuestros padres nos querían entretener nos daban colores y hojas para dibujar. Actualmente, a los niños les dan una tablet, que si bien tiene aplicaciones para “trazar”, no se compara deslizar el dedo por una pantalla con tomar un crayón y pasarlo por el papel. Además, es más fácil que al darle una tablet a un niño se ponga a ver YouTube y hasta ahí llegó su imaginación.

 

Al saber expresarnos oralmente y por escrito, la importancia de la expresión dibujada se ve disminuida a una actividad de recreación.

Aun así, al crecer, nuestros dibujos siguen conteniendo gran carga emocional al ser reveladores de situaciones que nosotros mismos como los creadores de las obras no comprendemos o no queremos compartir con quienes nos rodean.

No es necesario ser un artista para plasmar en un lienzo lo que estamos sintiendo. Pero sí es necesario que, si se convierte en algo importante para un niño y continúa en la adolescencia, los adultos alienten esta actividad.

Como niños vamos a buscar la aprobación de nuestra persona inmediata –generalmente nuestros padres- al momento de mostrarles nuestras obras. Si la descalifican por la calidad del trazo o el contenido, difícilmente vamos a querer continuar con ella.

Pero si, por el contrario, nos animan a continuarla, la evolución del trazo llegará con nuestro desarrollo.

Al evolucionar el dibujo, evolucionamos en más aspectos:

  • Formación de la personalidad
  • Lectura y escritura
  • Confianza en uno mismo
  • Creatividad, imaginación y motivación
  • Desarrollo de la comunicación con un mismo y el entorno
  • Expresión de sentimientos, sensaciones y emociones
  • Vía de escape de tensiones

 

Si deseamos continuar dibujando, el apoyo de la familia y amigos es muy importante; dibujar de manera profesional nos va a tomar mucho tiempo de práctica y paciencia.

Si deseamos continuar dibujando, el apoyo de la familia y amigos es muy importante; dibujar de manera profesional nos va a tomar mucho tiempo de práctica y paciencia.

Comprender que estamos dibujando porque nos queremos dedicar a eso es importante para no confundirlo por algo que podemos dejar a un lado en cualquier momento.

En cuanto al perfil de quienes nos dedicamos al dibujo en cualquiera de sus ramas, es común que seamos personas más abstraídas, pero no quiere decir que nos importe menos nuestro ambiente. Solo encontramos una manera de seguir siendo niños y de expresar nuestra opinión o sentir a través de nuestras obras.

Lo que es distinto al crecer es la aceptación y la madurez hacia las críticas constructivas –un tema delicado en cuanto a la edad– pues al ser niños podemos hacer cualquier garabato y es más fácil que lo tomen por bueno, pero a la llegada la adolescencia existe un problema de comunicación con el resto de las personas. Parece que solo podemos entendernos con nuestro grupo de iguales y el resto del mundo no es capaz de comprendernos.

Dar una crítica a un adolescente es como cortar los cables de una bomba.

Dar una crítica a un adolescente es como cortar los cables de una bomba. No sabemos cuál lo hará explotar y como consecuencia tal vez ya no quiera continuar dibujando.

Al ser mayores de edad la tolerancia a la frustración va fortaleciéndose, haciendo más fácil la crítica constructiva. Va a seguir siendo pesada, pero ya no un detonante para abandonar las aspiraciones –a menos que se mezcle con otras situaciones personales-.

Por naturaleza el ego de un artista se puede ver más lastimado que el de otra profesión por motivos de sensibilidad. Pero si realmente queremos dedicarnos a esto, las críticas las vamos a tomar como un consejo muy valioso.

En Artinside recomendamos que si estás dedicado a otra profesión pero sigues teniendo la curiosidad de dibujar, no la dejes o retómala; tal vez no para dedicarte por completo a ella, pero sí puede servir como una forma de relajación, hasta una actividad íntima de reconocimiento interno.

 

 

Referencias:

  • Universidad de Valladolid “Dibujo Infantil como medio de diagnóstico” https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/12050/1/TFG-B.627.pdf
2018ArtinsidedibujoComentario