LA AUTOCRÍTICA COMO NECESIDAD CREATIVA

 Fotografía: Lindsay Henwood en  Unsplash .

Fotografía: Lindsay Henwood en Unsplash.

Por Gudrun.

Desde que somos niños y comenzamos a dibujar nuestros padres y demás familia nos alientan con comentarios positivos que motivan la continuidad de esta actividad.

Posteriormente en la escuela nuestros maestros y compañeros persisten con la motivación.

Es entonces que decidimos dedicarnos profesionalmente al dibujo, la animación y demás ramas de las artes gráficas.

Conocemos a más personas que al igual que nosotros han pasado años dibujando de forma recreativa y ahora lo quieren volver una actividad profesional.

Nos topamos con un poco de realidad al darnos cuenta de que algunas tienen mayor talento, que han practicado más, que tienen un largo camino recorrido.

Autocriticarnos se convierte en una habilidad creativa, pues su reflexión nos evita la frustración y nos lleva a la acción.

Tenemos algunas opciones: nos frustramos y cambiamos de carrera porque al parecer nunca lograremos un nivel como los demás; nos quedamos con los halagos de nuestro círculo social que nos dicen que somos los mejores e ignoramos consejos que nos permitirán evolucionar; o trabajamos para llegar al nivel que deseamos y mejorar tanto como sea posible.

Aquí es donde entra la autocrítica. No se trata de juzgarnos, notar únicamente fallos y debilidades, sino valorar todos los puntos, positivos y negativos, para saber sobre cuáles debemos trabajar.

Autocriticarnos se convierte en una habilidad creativa, pues su reflexión nos evita la frustración y nos lleva a la acción. No hay punto donde termine la autocrítica, se encuentra en constante refuerzo.

Quienes adquieren esta habilidad desarrollan una inteligencia emocional estable, madurez y asertividad para enfrentar retos y fracasos, así como triunfos.

Es importante mencionar que la crítica es hacia lo que se hace, no hacia lo que somos.

Hay una delgada línea entre autocrítica y autoestima. En este caso, la autocrítica nos dejará ser sinceros con nosotros mismos en cuanto a qué tanto hemos hecho y qué tanto nos falta.

Quienes adquieren esta habilidad desarrollan una inteligencia emocional estable, madurez y asertividad para enfrentar retos y fracasos, así como triunfos.

Si no llegamos a esta honestidad nos instalamos en una conformidad que nos lleva a evitar esfuerzo y responsabilidad, lo que se traduce en un estancamiento profesional.

Toda autocrítica debe verse como una oportunidad de crecimiento, tomarla con una actitud positiva permitirá el reconocimiento de aciertos y creación de estrategias de corrección y mejora.

En Artinside recomendamos la autocrítica como una actividad básica para la evolución de cualquier trabajo.

Sea cual sea nuestra idea es digna de una autocrítica, pues toda creación nuestra merece una mejora.

 
 

El pintor que en nada duda, pocos progresos hará en el arte. Cuando la obra supera al juicio del ejecutor, no adelantará más, pero cuando el juicio supera a la obra, siempre irá mejorando…

Leonardo Da Vinci

 
 

Referencias:

  • Capacidad autocrítica: Una ventana al crecimiento personal. Consultado el 23/07/18 http://www.cicap.ucr.ac.cr/web/capacidad-autocritica-una-ventana-al-crecimiento-personal/
  • DA VINCI, Leonardo. Tratado de la pintura. Buenos Aires, Agebe, 2004
 

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